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Comprar moto Yamaha
Desde las vibrantes calles de Madrid hasta las míticas curvas del circuito de Jerez, Yamaha ha forjado una relación inquebrantable con el motociclismo español. Descubre una selección de máquinas que combinan la precisión japonesa con el alma competitiva que define a los coleccionistas más exigentes de la península.
Resultados de la búsqueda

1973 | Yamaha LB 50 Chappy
Villach Collection – Coche Clásico / Vehículo de Colección de Stock de Museo

1982 | Yamaha YZ 125
YZ 125 !!!

1985 | Yamaha TT 600
Yamaha TT 600

1980 | Yamaha XT 500
Yamaha XT 500

1990 | Yamaha FZR 1000
ISCRITTA ASI CON C.R.S. – SUPERPREZZO – SUPERCONDIZIONI

1998 | Yamaha YZF 1000 R1
Yamaha YAMAHA YZF-R1

1990 | Yamaha RD 350 LC
Yamaha 350 RD

1986 | Yamaha FZ 750
Yamaha FZ 750

1986 | Yamaha FZ 750
Yamaha FZ 750

1974 | Yamaha TR 3
Yamaha TR3 350 SEGONI SPECIAL GP

1975 | Yamaha 175 GP Special
Yamaha 175 GP "TELAIO CECOTTINO"

1989 | Yamaha XTZ 750 Super Ténéré
Yamaha SUPER TENERE' 750

1982 | Yamaha XS 650
XS 650 Starrahmen/Heck

1998 | Yamaha YZF 1000 R1
Yamaha YZF R1

1993 | Yamaha XTZ 750 Super Ténéré
Yamaha XTZ 750 SUPER TENERE'
Yamaha no es solo un fabricante de motocicletas; es una parte integral de la cultura del motor en España. Durante décadas, la marca de los tres diapasones ha dominado tanto las listas de ventas como los podios de los Grandes Premios, creando un legado que hoy se traduce en un mercado de clásicas extremadamente activo y apasionado. Desde la explosión de las dos tiempos en los años 80 hasta la robustez de sus trail monocilíndricas, cada modelo cuenta una historia de innovación técnica y éxito deportivo.
Historia y Herencia
La trayectoria de Yamaha en España está marcada por hitos que van más allá de lo puramente industrial. Aunque la marca nació en Japón en 1955 como una escisión de la corporación Yamaha dedicada a instrumentos musicales, su desembarco en el mercado español supuso una revolución. En una época donde las marcas nacionales como Bultaco o Montesa dominaban el panorama, la llegada de la tecnología japonesa elevó el listón de fiabilidad y prestaciones.
Uno de los momentos clave fue la creación de Yamaha Motor España, consolidando una red que permitió que modelos como la Yamaha SR 250 se convirtieran en la herramienta de transporte definitiva para miles de españoles. Esta moto, fabricada en la planta de Palau-solità i Plegamans (Barcelona), no solo fue un éxito de ventas, sino que hoy es la base preferida para los amantes de las transformaciones Cafe Racer y Scrambler en toda España.
En el ámbito de la competición, la presencia de Yamaha en circuitos como el Jarama o Jerez ha sido constante. La marca ha sido la montura de leyendas internacionales, pero su influencia en la cantera de pilotos españoles ha sido decisiva. El característico sonido de los motores de dos tiempos de Yamaha resonó durante años en los campeonatos regionales, forjando una afición que hoy busca con nostalgia aquellos modelos que marcaron su juventud.
La evolución de la marca ha sabido combinar la eficiencia con la emoción. Desde las primeras XS de los años 70, que desafiaron el dominio británico de las grandes bicilíndricas, hasta la saga de las XJ que definieron el concepto de moto lógica y duradera, Yamaha ha demostrado una capacidad única para adaptarse a las necesidades del motorista europeo, y muy especialmente, del español.
Highlights y Modelos Emblemáticos
Hablar de Yamaha es hablar de modelos que han definido categorías enteras. Para el coleccionista español, existen nombres que evocan sensaciones inmediatas.
La Yamaha RD350, conocida popularmente en España como la "mata-pijos", es quizás el ejemplo más extremo. Con su motor de dos tiempos y el sistema de válvulas de escape YPVS, ofrecía una relación peso-potencia que ponía en aprietos a motos de mucha mayor cilindrada. Su comportamiento nervioso y su estética racing la han convertido en un objeto de culto cuyo valor no deja de subir.
En el otro extremo del espectro encontramos la Yamaha XT600. Esta trail monocilíndrica es la encarnación de la aventura. Fue la moto que democratizó el espíritu del París-Dakar en las carreteras españolas. Su robustez mecánica y su capacidad para devorar kilómetros tanto por asfalto como por pistas de tierra la mantienen como una de las opciones más buscadas para quienes buscan una clásica funcional y capaz.
No podemos olvidar la Yamaha V-Max 1200. Presentada a mediados de los 80, esta "muscle bike" rompió todos los esquemas con su aceleración brutal y su estética imponente. En España, ver una V-Max era (y es) un evento especial, una declaración de intenciones por parte de su propietario que priorizaba el par motor y el diseño por encima de la agilidad en curvas.
Finalmente, la Yamaha XS650 representa la elegancia clásica con ingeniería japonesa. Inspirada en las bicilíndricas inglesas pero con una fiabilidad muy superior, es una de las motos más apreciadas por los restauradores que buscan una base sólida y una estética atemporal.
Datos Técnicos
A continuación, se presentan las especificaciones técnicas de algunos de los modelos más representativos de Yamaha en el mercado de clásicas:
Estos datos reflejan la diversidad técnica de la marca, capaz de dominar tanto la tecnología de dos tiempos como los complejos motores V4 o los sencillos y eternos monocilíndricos.
Panorama del Mercado y Consejos de Compra
El mercado de Yamaha clásicas en España es dinámico y ofrece oportunidades para diferentes perfiles de coleccionistas. Sin embargo, debido a la popularidad de muchos modelos, es crucial realizar una evaluación detallada antes de la compra.
Tendencias de Precios 2024-2025
En el mercado español, los precios han mostrado una tendencia al alza, especialmente en modelos con motor de dos tiempos. Una Yamaha RD350 en estado original y con buen mantenimiento puede oscilar entre los 6.500 € y los 9.000 €. Las unidades que han sido restauradas meticulosamente o las primeras series "Japanese specification" pueden superar estas cifras en subastas especializadas.
Las Yamaha XT600 mantienen precios más accesibles pero muy estables. Una unidad de la serie 43F (la más buscada por los puristas del off-road) en buen estado puede encontrarse por unos 3.000 € - 4.500 €. Modelos posteriores como la XT600E, con arranque eléctrico, son más comunes y suelen situarse en el rango de los 2.500 € - 3.500 €.
La V-Max 1200 es una moto que mantiene un valor sólido debido a su estatus de icono. Los precios en España suelen rondar los 5.500 € - 7.500 €, dependiendo mucho del kilometraje y de si conservan los componentes originales, ya que muchas fueron objeto de personalizaciones extremas en los años 90.
Para quienes buscan entrar en el mundo de las clásicas con un presupuesto contenido, la SR 250 sigue siendo la reina. Por menos de 2.000 € es posible encontrar unidades en funcionamiento, aunque las versiones "Special" en estado impecable están empezando a ganar valor como piezas de colección por derecho propio, alejándose de su imagen de simple moto de mensajería.
Puntos Críticos de Inspección
Al evaluar una Yamaha clásica, hay aspectos específicos que merecen atención:
- Motores de 2 tiempos (RD350): El sistema de válvulas YPVS es vital. Debe escucharse el característico "chequeo" eléctrico al dar el contacto. Un mal funcionamiento del sistema arruina la curva de potencia. También es fundamental comprobar la compresión y buscar posibles fugas en los retenes del cigüeñal, un fallo común debido a la inactividad prolongada.
- Chasis y Suspensiones: En las RD y las primeras XT, el óxido en los puntos de soldadura del chasis puede ser un problema si la moto ha vivido en zonas costeras. En la V-Max, dada su enorme potencia, conviene revisar el estado de los rodamientos de dirección y del basculante, que sufren mucho bajo carga.
- Sistema Eléctrico: Yamaha mejoró mucho este aspecto con los años, pero en las XS650 y SR250 antiguas, los reguladores de tensión y los alternadores suelen ser puntos débiles. Comprobar que la batería carga correctamente es obligatorio.
- Originalidad: En España hubo una época de muchas reformas. Escapes "no homologados", filtros de potencia y cambios de estética son frecuentes. Para un coleccionista, recuperar la originalidad puede ser costoso, ya que los recambios originales de carrocería (plásticos, adhesivos) están empezando a escasear y sus precios se han disparado.
Rendimiento y Experiencia de Conducción
Conducir una Yamaha clásica es una experiencia que varía enormemente según el modelo elegido, pero siempre mantiene un hilo conductor: el carácter del motor.
La RD350 ofrece una conducción física y emocionante. Por debajo de las 6.000 rpm es una moto dócil, pero al entrar en la zona buena del cuentavueltas, la apertura de las válvulas YPVS provoca una patada que exige atención constante. Su ligereza la hace extremadamente ágil en carreteras de montaña, aunque sus frenos de época obligan a anticipar las maniobras.
En contraste, la XT600 es la definición de versatilidad. Su motor monocilíndrico ofrece un par generoso desde bajas vueltas, lo que la hace ideal para sortear el tráfico urbano o para disfrutar de una ruta por pistas forestales. La posición de conducción erguida y el largo recorrido de las suspensiones filtran las irregularidades de las carreteras secundarias españolas con una solvencia envidiable.
La V-Max 1200 es puro músculo. No es una moto para buscar límites en curvas cerradas debido a su peso y a un chasis que puede sentirse flexible bajo presión, pero su aceleración en línea recta sigue siendo capaz de impresionar a conductores de motos modernas. El sonido de su V4 es una banda sonora única que define la experiencia de poseer esta leyenda.
Por último, la XS650 ofrece una conducción más pausada y sensorial. Las vibraciones del bicilíndrico en paralelo son parte de su encanto, conectando al conductor con la mecánica de una forma que las motos modernas han perdido. Es la compañera perfecta para paseos dominicales y concentraciones de clásicas.
Diseño y Personalidad
El diseño de Yamaha ha sabido envejecer con una dignidad notable. La marca siempre ha tenido un ojo puesto en la estética funcional, pero sin miedo a la innovación visual.
La silueta de la RD350 con su depósito alargado y su colín afilado influyó en toda una generación de motos deportivas. Sus esquemas de color, como el mítico blanco y rojo con detalles en azul, son instantáneamente reconocibles y evocan la época dorada de los GG.PP.
La V-Max es un caso aparte en el diseño industrial. Con sus tomas de aire laterales cromadas y su motor masivo a la vista, parece más una escultura mecánica que un vehículo de transporte. Su personalidad es tan fuerte que creó su propio segmento, demostrando que Yamaha no temía arriesgar con conceptos disruptivos.
En el diseño de las XS y SR, se aprecia una herencia más clásica. Formas redondeadas, uso generoso de cromados y una ergonomía natural que prioriza la comodidad. Esta sencillez es precisamente lo que las hace tan atractivas décadas después, permitiendo que la belleza de los componentes mecánicos sea la protagonista.
Otros Aspectos: Cultura y Comunidad
España cuenta con una comunidad de aficionados a Yamaha sumamente activa. Existen numerosos clubes dedicados a modelos específicos, como el Club RD España o foros especializados en las XT y XJ. Estas comunidades son un recurso inestimable para el coleccionista, proporcionando asesoramiento técnico, ayuda para localizar recambios y organizando eventos que mantienen vivo el espíritu de la marca.
La participación de Yamaha en eventos como el Classic Auto Madrid o el Retro Clásica Bilbao suele ser destacada, ya sea a través de expositores oficiales o de colecciones privadas que muestran el pedigrí de la marca. Además, la facilidad para encontrar recambios (tanto originales como de la industria auxiliar) en España es notablemente superior a la de otras marcas japonesas, gracias a la larga tradición de fabricación local.
La nostalgia también juega un papel fundamental. Para muchos motoristas españoles, Yamaha representa la primera moto "grande" o el sueño de juventud que ahora, con más recursos, pueden finalmente meter en su garaje. Esta conexión emocional es el motor que mantiene los precios estables y el interés siempre renovado.
Resumen
Comprar una Yamaha clásica es una inversión tanto emocional como financiera. La marca ofrece una gama que cubre todos los gustos: desde la adrenalina pura de las dos tiempos hasta la robustez eterna de las trail o la elegancia de las bicilíndricas clásicas.
En el mercado español, la clave del éxito reside en la paciencia y en la verificación de la originalidad. Con una red de aficionados sólida y una disponibilidad de recambios razonable, poseer una Yamaha clásica permite disfrutar de la historia del motociclismo sin los quebraderos de cabeza de marcas más minoritarias. Ya sea para recorrer las carreteras secundarias de la meseta o para lucirla en una concentración en la costa, una Yamaha siempre será una elección que combina respeto por el pasado y confianza en la ingeniería.
La combinación de fiabilidad japonesa, éxitos deportivos y una fuerte presencia industrial en la península asegura que las motocicletas Yamaha sigan siendo protagonistas indiscutibles del panorama de clásicas en España por muchos años más.
Nota para el comprador: Los precios y tendencias mencionados reflejan el mercado español a finales de 2024 y principios de 2025. Se recomienda siempre realizar una inspección profesional antes de cerrar cualquier transacción.













