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Comprar Wiesmann clásicos
Wiesmann une artesanía alemana, técnica BMW y un diseño muy reconocible en una fórmula rara en el mercado clásico. Encuentra aquí los modelos más buscados, sus precios orientativos y lo que conviene revisar antes de comprar.
Resultados de la búsqueda

2007 | Wiesmann Roadster MF5
Wiesmann MF5 V10 "Prototype - A collector's item" Equipped with the "notorious" BMW M5 V10 (S85), One of the first built MF5 - Only 43 were manufactured,The vintage retro design with serious supercar performance,Well-maintained and serviced, Stunning condition throughout, A hand-stitched "Brown over Black" leather interior, "If BMW hadn't stopped producing the V10 - Wiesmann would still be using it today",A collector's item,

2004 | Wiesmann Roadster MF3
3. Hand
Referencias de anuncios de "Wiesmann" en Classic Trader
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2007 | Wiesmann Roadster MF5
Wiesmann MF5 V10 "Prototype" Equipped with the "notorious" BMW M5 V10 (S85), One of the first built MF5 - Only 43 were manufactured, Stunning condition throughout, A hand-stitched "Brown over Black" leather interior, "Wiesmann - Manufaktur der Individualisten",

2011 | Wiesmann GT MF5 "20th Anniversary Edition"
GT MF5- “20 Anniversary Edition”- RHD

2000 | Wiesmann Roadster MF3
Wiesmann MF 3 Roadster -Schalter- toporiginal !

2005 | Wiesmann Roadster MF3
Roadster MF3

2006 | Wiesmann Roadster MF3
Maserati Nouvelari Metallic / Sonderleder / Geringe Laufleistung

2010 | Wiesmann Roadster MF5
Wiesmann Roadster MF5 V10 1 de 43

2008 | Wiesmann GT MF4
Great Condition

2010 | Wiesmann Roadster MF3
Wiesmann MF 3 Roadster, dt.- 1.Hd., 5tkm ! - perfekt
Historia
Wiesmann ocupa un lugar muy particular entre los deportivos de colección: no nació como una gran marca de volumen, sino como una idea casi artesanal llevada hasta sus últimas consecuencias. La firma fue fundada en Alemania por los hermanos Friedhelm y Martin Wiesmann, con la intención de construir automóviles que mezclaran el encanto de los roadster británicos con una base técnica alemana sólida y fiable. Esa combinación explica buena parte de su atractivo actual para el comprador español: estilo, exclusividad y mecánica conocida por talleres especializados de BMW.
Desde el principio, Wiesmann apostó por una filosofía clara: producción muy limitada, fabricación manual y una estética reconocible al instante. En lugar de perseguir modas pasajeras, la marca trabajó una identidad propia con carrocerías de fibra, un chasis ligero y motores BMW de seis y ocho cilindros, y más tarde también un V10. Esa receta hizo que cada modelo se sintiera especial desde nuevo y que hoy resulte todavía más interesante para el mercado clásico.
El primer gran capítulo de la marca lo escriben los MF3 y los MF30, modelos que asentaron el lenguaje de diseño de la casa y demostraron que un deportivo pequeño podía ofrecer sensaciones de gran calibre. El MF3 se convirtió en el Wiesmann más conocido entre aficionados porque combinaba una forma de conducción muy directa con el famoso seis cilindros en línea de BMW, especialmente en sus versiones más potentes. El MF30, algo más accesible, abrió la puerta a quienes buscaban un coche de coleccionista sin entrar directamente en los precios más altos del mercado.
Más adelante llegó el salto a los GT con el MF4, primero como coupé y después también como roadster. Ahí Wiesmann dejó claro que no era solo una marca de roadsters nostálgicos, sino una firma capaz de construir gran turismos rápidos, sólidos y con un carácter claramente premium. El MF4 añadió más músculo, más refinamiento y una presencia visual que encaja muy bien con el gusto mediterráneo por los coches especiales para rutas de costa, escapadas de fin de semana y uso ocasional en buen clima.
En la cima de la gama apareció el MF5, el modelo más extremo y el que mejor resume la ambición de la marca. Con motores de mayor cilindrada y, en algunas variantes, cifras de potencia propias de superdeportivo, el MF5 llevó el nombre Wiesmann a un territorio de coleccionista serio. Hoy es precisamente ese tipo de coche el que más atención atrae cuando un comprador español busca algo diferente a Ferrari, Porsche o Aston Martin, pero con una personalidad igualmente marcada.
La historia de Wiesmann también está ligada a su escala de producción: pocas unidades, mucha mano de obra y una vida comercial relativamente breve. Eso significa que el parque disponible es reducido y que no todos los ejemplares tienen la misma configuración, algo que aumenta el interés para coleccionistas que valoran la singularidad. Para el mercado español, donde las series limitadas y los deportivos con historia ganan peso en garajes privados y colecciones pequeñas, Wiesmann encaja muy bien.
Highlights
Lo que hace especial a un Wiesmann no es solo su rareza. Es la mezcla entre carácter artesanal y solidez mecánica. En una época en la que muchos deportivos clásicos sufren por piezas imposibles o por ingeniería demasiado exótica, Wiesmann ofrece un equilibrio muy atractivo: carrocería muy distintiva, pero motores y componentes de base BMW, lo que facilita el mantenimiento en manos adecuadas.
Otro punto fuerte es la sensación de estar ante un coche hecho con intención, no con marketing. El interior, la postura de conducción y la respuesta dinámica transmiten una idea clara: esto es un automóvil para conductor, no para escaparate. El comprador español que busca un clásico moderno para disfrutar en rutas de montaña, paseos por la costa o concentraciones de fin de semana suele valorar precisamente eso: presencia, sonido y tacto mecánico.
La gama Wiesmann más importante para el comprador de hoy suele resumirse así:
- MF30: entrada relativamente racional a la marca, con enfoque roadster y una base mecánica fiable.
- MF3: el más emblemático para muchos aficionados, especialmente por su seis cilindros BMW de altas vueltas.
- MF4: el gran turismo deportivo de la casa, con más comodidad y más empuje.
- MF5: el tope de gama, muy deseado por coleccionistas y con producción muy limitada.
Para quien compra en España, también cuenta la facilidad de uso. Un Wiesmann no es un clásico delicado en el sentido tradicional del término; no depende de carburadores caprichosos ni de soluciones totalmente artesanales sin red de apoyo. Con una revisión seria, documentación correcta y mantenimiento cuidadoso, puede ser un coche muy disfrutable. Eso sí: por su exclusividad, cualquier reparación estética o específica de la carrocería puede exigir especialistas y presupuesto.
La marca tiene además una imagen muy marcada entre aficionados al automóvil. Su silueta recuerda a los roadster clásicos, pero el conjunto tiene una calidad de ejecución muy moderna. Eso le da un valor especial en un mercado como el español, donde el gusto por los coches con personalidad, el diseño emocional y la conducción a cielo abierto sigue muy vivo, sobre todo en zonas de clima suave.
Datos Técnicos
En términos de compra, el dato clave no es solo la ficha técnica, sino cómo se ha mantenido el coche. Un MF3 bien cuidado puede ser una compra muy deseable si conserva motor, cambio y elementos interiores correctos. En los MF4 y MF5, además del estado mecánico, pesa mucho el historial de uso, porque muchas unidades han tenido una vida muy selectiva pero también muy intensa, con pocos kilómetros en algunos casos y largos periodos de inactividad en otros.
Panorama del Mercado
El mercado de Wiesmann en España sigue siendo claramente de nicho, pero con interés real. No es una marca de volumen y tampoco una de las habituales en las listas de clásicos nacionales, así que quien compra suele hacerlo por convicción. Eso tiene una ventaja: la demanda viene de gente que sabe lo que busca. La desventaja es que la oferta es escasa y, cuando aparece una unidad buena, puede salir rápidamente del mercado.
En el entorno europeo, los precios dependen sobre todo de tres factores: modelo, originalidad y estado. A igualdad de aspecto, un coche con historial completo, mantenimiento documentado y configuración atractiva puede marcar diferencias muy importantes. También influyen detalles como la caja manual frente a la automática, el color, la rareza de la versión y la presencia de mejoras o de preparación de fábrica.
Orientación de precios en euros para compradores en España:
- MF30: aprox. 70.000 a 95.000 €.
- MF3: aprox. 110.000 a 180.000 €.
- GT MF4: aprox. 120.000 a 160.000 €.
- Roadster MF4: aprox. 150.000 a 210.000 €.
- MF5: aprox. 250.000 a 350.000 € o más.
Estas horquillas tienen sentido para el comprador español porque integran el efecto de importación, la rareza y la situación general del mercado europeo. Un coche traído de Alemania puede parecer más atractivo por precio base, pero a la suma hay que añadir transporte, matriculación, posibles ajustes para ITV y, sobre todo, una inspección precompra seria. En un Wiesmann, ahorrar en la revisión inicial suele salir caro después.
Importación desde Alemania
Muchos Wiesmann que llegan al mercado español proceden de Alemania o de otros países de la UE. Eso tiene lógica: allí hubo más visibilidad de la marca y más unidades en circulación. Para un comprador español, la importación dentro de la Unión Europea es más sencilla que fuera de ella, pero no por eso automática. Hay que revisar la documentación, la homologación, el estado de las luces, emisiones y cualquier modificación respecto a la configuración original.
En coches de este nivel, la clave es asegurarse de que el coste total siga teniendo sentido frente a comprar una unidad ya matriculada en España. A veces un precio inicial aparentemente bajo se convierte en una cifra mucho menos interesante cuando sumas traslado, gestión administrativa y pequeñas adecuaciones técnicas.
ITV y uso en España
La ITV es un punto importante incluso en un deportivo de colección. Un Wiesmann bien mantenido no debería ser un problema, pero conviene revisar neumáticos, iluminación, fugas, anclajes, niveles de emisiones y estado general de la suspensión. En coches poco usados, los puntos más habituales no son grandes averías, sino efectos del tiempo: manguitos, juntas, baterías, sensores o elementos de goma fatigados.
Si el coche va a usarse en el litoral mediterráneo o en salidas de domingo, el entorno le favorece. El clima seco y suave reduce el castigo frente a la humedad o la sal de carretera. Aun así, el comprador español debe pensar en conservación: garaje, mantenimiento periódico y movimiento regular del coche. Un Wiesmann parado demasiado tiempo pierde parte de su encanto práctico.
Mercado clásico español
El mercado español ha madurado mucho. Hoy hay compradores que ya no buscan solo un clásico conocido, sino algo con identidad, producción baja y potencial de revalorización. Wiesmann encaja en ese perfil porque ofrece exclusividad real, una historia corta y un diseño muy reconocible. Además, frente a otros deportivos exóticos, su base BMW da cierta tranquilidad a la hora de mantenerlo circulando.
En el sur de Europa, también pesa el factor emocional. Un Wiesmann tiene el tipo de presencia que funciona muy bien en rutas costeras, eventos de clásicos y encuentros de fin de semana. No es un coche de colección “de museo” obligado a dormir bajo funda sin salir nunca; bien elegido, puede ser un clásico moderno para disfrutar.
Consejos de compra
- Prioriza historial de mantenimiento sobre kilometraje bajo sin documentación.
- Busca originalidad en motor, escape, llantas e interior.
- Revisa si el coche ha pasado por daños de carrocería; las reparaciones pueden ser caras.
- Comprueba la compatibilidad con ITV antes de cerrar la compra.
- Valora si prefieres un MF3 más purista o un MF4/MF5 más escaso y potente.
Experiencia
Conducir un Wiesmann es una experiencia muy distinta a la de un deportivo moderno cargado de pantallas y ayudas intrusivas. La posición al volante suele ser baja, el entorno está dominado por cuero, relojes clásicos y una sensación de coche hecho a mano. Desde los primeros metros se percibe que el objetivo no es impresionar con artificios, sino con tacto y respuesta.
El MF3 probablemente sea el más emocional para el purista. Su motor de seis cilindros en línea sube de vueltas con alegría, el sonido tiene un matiz metálico muy atractivo y el coche invita a conducir fino. En carreteras de montaña, el MF3 se siente ligero y muy vivo. Es el Wiesmann ideal para quien disfruta enlazando curvas y quiere un coche que hable constantemente con el conductor.
El MF4 introduce más relajación a altas velocidades y más solvencia en rutas largas. Es el coche que mejor combina escapada rápida y comodidad relativa. En España, para viajes por autovía hacia la costa o para combinar tramo rápido con paseo, puede ser la opción más equilibrada. El V8 aporta más empuje desde abajo y hace que el coche parezca siempre dispuesto.
El MF5 cambia el tono por completo. Aquí la sensación es de potencia abundante, de coche serio, casi intimidante. Tanto si hablamos del V10 como de la evolución biturbo, el carácter es el de un deportivo de alto nivel que exige respeto. Pero sigue siendo un Wiesmann: no pierde el aire artesanal ni el encanto de una carrocería casi escultórica.
Para el conductor español, el contexto también importa. El clima mediterráneo favorece el uso abierto, y eso hace que un Wiesmann roadster tenga sentido de verdad. No se compra solo por ficha técnica; se compra por la suma de sonido, tacto, estética y la experiencia de salir a conducirlo sin necesidad de una ocasión especial.
Diseño
El diseño de Wiesmann está inspirado en los deportivos británicos clásicos, pero no es una simple copia retro. Tiene algo más preciso, más tenso, más industrial en el buen sentido. El frontal bajo, la larga tapa del motor y las proporciones compactas crean una silueta muy reconocible. Es un coche que llama la atención sin necesidad de elementos exagerados.
La carrocería en fibra reforzada y la construcción manual hacen que cada unidad tenga pequeñas particularidades. Para el comprador de clásicos esto no es un defecto, sino parte del encanto. Al mismo tiempo, exige inspección cuidadosa: ajuste de paneles, pintura, reparaciones previas y calidad de ensamblaje deben revisarse con calma.
El interior mezcla lujo discreto y funcionalidad. No busca copiar el minimalismo extremo ni la exuberancia barroca. En un Wiesmann bien configurado, el habitáculo tiene personalidad y calidad suficiente para estar a la altura del precio, pero sin perder la sensación de coche pensado para conducir.
Uno de los rasgos más valorados por los aficionados es precisamente su identidad visual. Un Wiesmann no se confunde con otros deportivos clásicos o modernos. Eso lo convierte en un objeto muy atractivo para colecciones pequeñas, donde cada coche debe aportar algo distinto. En España, donde muchos compradores combinan pasión por el diseño con gusto por la exclusividad, ese factor pesa mucho.
La imagen de marca también está ayudada por su rareza. No verás un Wiesmann en cada concentración. Esa falta de ubiquidad refuerza su estatus de coche para entendidos y le da una capa extra de deseo en el mercado de segunda mano.
Otros
Wiesmann tiene algo que muchas marcas de nicho no consiguen: un relato claro. Es una marca de entusiastas, con una estética muy definida y una construcción que mezcla artesanía con tecnología seria. Eso la convierte en una opción interesante no solo para coleccionistas, sino también para compradores que buscan un coche emocional sin renunciar a una lógica mecánica razonable.
En el contexto español, hay un detalle importante: el mantenimiento especializado. Antes de comprar, conviene identificar talleres con experiencia en BMW de alto rendimiento, electricidad compleja y trabajo fino de carrocería. Un buen especialista vale casi tanto como el coche en sí.
También hay que pensar en el uso futuro. Un Wiesmann suele tener más sentido si el propietario lo va a conducir de forma regular, aunque sea poco, que si lo guarda indefinidamente. Los coches de este tipo agradecen movimiento, revisiones periódicas y atención a gomas, baterías y fluidos.
Resumen
Comprar un Wiesmann clásico en España significa entrar en un territorio de auténtica exclusividad. Es una marca pequeña, muy personal y con una base técnica suficientemente sólida como para dar tranquilidad a un comprador informado. Entre el MF30, el MF3, el MF4 y el MF5 hay opciones para distintos presupuestos y niveles de ambición, pero todas comparten una misma idea: ser algo diferente.
Para el mercado español, los Wiesmann ofrecen una combinación muy atractiva de imagen, rareza y uso realista. La importación desde Alemania puede ampliar la búsqueda, la ITV no debería asustar si el coche está sano y el clima mediterráneo favorece el disfrute de los roadster. La clave es comprar bien documentado, revisar con detalle y asumir que una unidad excelente vale más que un ejemplar barato con dudas.
Si buscas un clásico con personalidad, sonido, presencia y una historia corta pero intensa, Wiesmann merece estar muy arriba en tu lista. Encuentra el ejemplar correcto y tendrás un deportivo que no se parece a casi ninguno otro.

