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Comprar moto Triumph

Desde 1902, Triumph personifica la ingeniería británica y el espíritu rebelde. Desde la mítica Bonneville hasta la moderna Speed Triple, cada época ha forjado clásicos que hoy son piezas de colección codiciadas en el mercado español.

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Resultados de la búsqueda

Imagen 1/25 de Triumph Tiger 100 (1939)
1 / 25

1939 | Triumph Tiger 100

Rare Bronze Head version. Matching numbers. Restored.

24.950 €
🇩🇰
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Imagen 1/25 de Triumph TR 5 Trophy (1955)
1 / 25

1955 | Triumph TR 5 Trophy

1955 Triumph Trophy TR5. Matching numbers. Original paint.

9500 €
🇩🇰
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Imagen 1/5 de Triumph T 120 Bonneville (1965)
1 / 5
Conversión/Especial

1965 | Triumph T 120 Bonneville

Triumph TR6R T-120 Scrambler "Desert Sled"

13.200 €
🇩🇪
Privado
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Imagen 1/10 de Triumph TR 7 V Tiger 750 (1973)
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1973 | Triumph TR 7 V Tiger 750

Good-looking British beauty for sale

7500 €
🇫🇮
Privado
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Imagen 1/17 de Triumph Bonneville T120 (1968)
1 / 17

1968 | Triumph Bonneville T120

Te koop: Triumph Bonneville T120 uit 1968

16.950 €
🇳🇱
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Imagen 1/50 de Triumph 6T Thunderbird (1958)
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1958 | Triumph 6T Thunderbird

Triumph THUNDERBIRD 650

11.200 €
🇮🇹
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Imagen 1/50 de Triumph Speed Triple (1995)
1 / 50

1995 | Triumph Speed Triple

Triumph SPEED TRIPLE

6000 €
🇮🇹
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Imagen 1/50 de Triumph T 100 Daytona (1969)
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1969 | Triumph T 100 Daytona

Triumph DAYTONA 500

6900 €
🇮🇹
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Imagen 1/50 de Triumph SD (1929)
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1929 | Triumph SD

Triumph CSD 550 SIDECAR

52.000 €
🇮🇹
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Imagen 1/12 de Triumph T 160 Trident (1975)
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10.900 €
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Referencias de anuncios de "Triumph" en Classic Trader

A continuación encontrará anuncios relacionados con su búsqueda que ya no están disponibles en Classic Trader. Para ayudarle a tomar una mejor decisión de compra, esta información le ayudará a hacerse una mejor idea de la disponibilidad, evolución del valor y precio actual de un anuncio de "Triumph".

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Imagen 1/50 de Triumph T 120 Bonneville II (1970)

1970 | Triumph T 120 Bonneville II

Triumph BONNEVILLE T120 R

20.000 €hace 2 meses
🇮🇹
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Imagen 1/30 de Triumph Legend TT (2000)

2000 | Triumph Legend TT

-

5400 €hace 3 meses
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Imagen 1/39 de Triumph Daytona T595 (2006)

2006 | Triumph Daytona T595

2006 Triumph 955i Daytona 955cc

Precio a peticiónhace 4 meses
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Imagen 1/21 de Triumph 3 TA Twenty-one (1957)

1957 | Triumph 3 TA Twenty-one

1957 Triumph 3TA Twenty One 348cc

Precio a peticiónhace 4 meses
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Imagen 1/44 de Triumph T 140 V Bonneville (1976)

1976 | Triumph T 140 V Bonneville

1976 Triumph T140V Bonneville 744cc

Precio a peticiónhace 4 meses
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Historia y Legado

La historia de Triumph es una de las más fascinantes y resilientes de la industria del motor. Todo comenzó en 1885, cuando el inmigrante alemán Siegfried Bettmann fundó la Triumph Cycle Company en Coventry, Inglaterra. Inicialmente dedicada a las bicicletas, la empresa dio el salto a la motorización en 1902 con su primer modelo, conocido simplemente como No. 1, que utilizaba un motor belga Minerva. Sin embargo, para 1905, Triumph ya fabricaba sus propios motores, consolidándose como un fabricante integral.

Durante la Primera Guerra Mundial, la producción se centró en el esfuerzo bélico, suministrando miles de unidades del modelo Type H (apodado "Trusty Triumph") a las fuerzas aliadas. Este periodo forjó la reputación de fiabilidad de la marca. En los años 20, la fábrica de Coventry producía hasta 30.000 motocicletas al año, convirtiéndose en uno de los mayores fabricantes del mundo.

La era dorada llegó en 1936, cuando Jack Sangster compró la división de motocicletas y puso a Edward Turner al frente del diseño. Turner revolucionó el mercado con la Speed Twin (T100) en 1937, introduciendo el motor bicilíndrico en paralelo que definiría a la marca durante décadas. Tras la Segunda Guerra Mundial, Triumph se expandió agresivamente en el mercado estadounidense, impulsada por éxitos en competición y apariciones en el cine.

En España, la conexión con Triumph tiene un capítulo especial a través de Serveta (Lambretta Locomociones S.A.) en Éibar. Durante los años 70 y principios de los 80, en plena crisis de la cooperativa de Meriden, Serveta no solo actuó como importador, sino que participó activamente en la adaptación y distribución de modelos específicos para el mercado español. Un ejemplo destacado es la Triumph TR7T Tiger Trail, una de las primeras motos de "aventura" o trail de gran cilindrada, desarrollada en parte por la presión de los importadores europeos (incluyendo a los españoles) para competir con la BMW R80G/S. La fábrica de Éibar, con su larga tradición armera y mecánica, fue el nexo de unión entre la ingeniería británica y el entusiasta motorista español.

Tras el colapso de la cooperativa de Meriden en 1983, el empresario John Bloor adquirió los derechos de la marca. Tras años de desarrollo en secreto, relanzó Triumph en 1990 con una nueva fábrica en Hinckley y una gama de motores de tres y cuatro cilindros totalmente modernos. Hoy, Triumph es el mayor fabricante británico de motocicletas, manteniendo vivo el espíritu de sus antecesoras clásicas a través de su gama "Modern Classics".

Aspectos Destacados y Características

Triumph se distingue por combinar la tradición británica con un carácter indómito. A lo largo de su historia, ha introducido innovaciones técnicas y estéticas que se han convertido en estándares de la industria.

La Bonneville T120 (1959-1974) es, sin duda, el modelo más emblemático. Nombrada en honor a los récords de velocidad en las salinas de Bonneville, Utah, esta moto definió el estilo Café Racer. Su motor bicilíndrico de 650 ccm con doble carburador ofrecía un rendimiento excepcional para la época, convirtiéndola en la favorita de los "Rockers" londinenses y de estrellas de Hollywood.

Otro hito es la 6T Thunderbird (1949-1966), famosa por ser la montura de Marlon Brando en la película "The Wild One". Fue diseñada para el mercado americano, priorizando el par motor y la comodidad en largas distancias, estableciendo las bases de las motos de turismo modernas.

En los años 70, la T160 Trident introdujo el motor de tres cilindros, una configuración que hoy es la firma tecnológica de Triumph. Con 750 ccm y 58 CV, la Trident ofrecía una suavidad y un sonido únicos, dominando las carreras de resistencia y velocidad antes de la llegada masiva de las marcas japonesas.

La era de Hinckley trajo consigo la Speed Triple (desde 1994), que inventó prácticamente el segmento Streetfighter. Con su diseño "naked", faros dobles redondos y un motor tricilíndrico lleno de carácter, la Speed Triple demostró que Triumph podía ser vanguardista sin perder su esencia.

Detalles constructivos clave:

  • Motores bicilíndricos en paralelo: Con calado de cigüeñal a 360° (clásicos) o 270° (modernos), proporcionando ese sonido y entrega de par tan característicos.
  • Chasis de cuna: Robustos y elegantes, que permiten que el motor sea el protagonista visual.
  • Atención al detalle: El uso de materiales nobles como el acero y el aluminio pulido, evitando el exceso de plásticos, incluso en los modelos más recientes.

Datos Técnicos

A continuación, se presentan las especificaciones de algunos de los modelos más representativos de las diferentes eras de Triumph.

Modelos Clásicos (Era de Meriden 1959–1983)

Era de Hinckley (Clásicos Modernos y Roadsters)

Panorama del Mercado y Consejos de Compra

El mercado de Triumph en España es dinámico, con una fuerte demanda tanto de modelos clásicos de la era de Meriden como de las primeras generaciones de Hinckley, que ya se consideran "future classics".

Rangos de precios estimados en España (2024–2025)

Era Clásica de Meriden:

  • Bonneville T120 (1959–1974): Los precios varían enormemente según el estado. Una unidad restaurada correctamente puede oscilar entre los 12.000 € y 22.000 €. Los modelos más tempranos (pre-1963) con caja de cambios separada pueden superar los 35.000 € en estado de concurso.
  • 6T Thunderbird: Menos buscada que la Bonneville, lo que la convierte en una excelente opción de entrada. Se pueden encontrar unidades sólidas por 8.000 € - 15.000 €.
  • T160 Trident: Debido a su complejidad mecánica (tres cilindros), su mantenimiento es más costoso. Los precios rondan los 10.000 € - 20.000 €.
  • TR7T Tiger Trail: Es una pieza de coleccionista muy rara en España. Si aparece alguna, su precio suele superar los 12.000 € debido a su escasez y valor histórico.

Era Moderna de Hinckley:

  • Speed Triple 900 (1994–1996): Un clásico en potencia. Se pueden encontrar unidades entre 3.500 € y 7.000 €. Es vital revisar el estado de los escapes originales, ya que son difíciles de encontrar.
  • Speed Triple 1050 (2005–2010): Muy populares en el mercado de ocasión. Precios entre 4.500 € y 8.500 €. Suelen tener kilometrajes altos, pero son motores muy robustos si han sido bien mantenidos.
  • Bonneville T100 (865 ccm): Las unidades de carburación (hasta 2007) son muy apreciadas por los puristas, con precios entre 5.000 € y 8.000 €. Las de inyección (EFI) son más prácticas para el uso diario.

Perfiles de comprador en España:

  • El Purista: Busca modelos de Meriden con "matching numbers" (números de motor y chasis coincidentes). Valora la originalidad por encima de todo y está dispuesto a pagar un sobreprecio por unidades con historial documentado.
  • El Constructor de Café Racers: Suele buscar Bonnevilles de la era Hinckley (2001-2015) como base para personalizaciones. Valora más el estado del motor y el chasis que la pintura original.
  • El Usuario Diario: Opta por las nuevas T100 o T120 de 1.200 ccm. Busca fiabilidad, ABS y modos de conducción sin renunciar a la estética clásica.

Puntos críticos a inspeccionar:

  1. Fugas de aceite: En los modelos de Meriden, es común ver pequeñas pérdidas. Sin embargo, fugas importantes en las juntas del cárter o en los tubos de empujadores requieren atención inmediata.
  2. Sistema eléctrico: Las Triumph clásicas utilizaban sistemas Lucas (apodados "el príncipe de las tinieblas"). Es fundamental comprobar que la carga de la batería y el encendido funcionen correctamente. Muchos propietarios instalan encendidos electrónicos modernos para mejorar la fiabilidad.
  3. Óxido en el chasis: El clima húmedo de algunas zonas de España puede afectar a los chasis de acero. Inspeccione especialmente la zona de la cuna del motor y los anclajes del basculante.
  4. Estado de los carburadores: Los carburadores Amal de las clásicas tienden a desgastarse, provocando un ralentí inestable. Una reconstrucción completa puede costar entre 300 € y 600 €.
  5. Mantenimiento del motor tricilíndrico: En las Speed Triple, asegúrese de que se hayan realizado los reglajes de válvulas a su debido tiempo (normalmente cada 20.000 km).

Consejo de mercado: Las Triumph fabricadas o distribuidas por Serveta tienen un valor añadido en España por su relevancia histórica local. Si encuentra una unidad con documentación original de la época de Éibar, consérvela, ya que es un testimonio de la industria motociclista española.

Experiencia de Conducción

Conducir una Triumph es una experiencia sensorial que varía drásticamente entre las eras, pero que siempre mantiene un hilo conductor: el carácter del motor.

La Era de Meriden (Bonneville T120): Al subirte a una T120 clásica, lo primero que notas es su ligereza y estrechez. Arrancarla a patada requiere técnica, pero la recompensa es un sonido gutural y rítmico. En marcha, las vibraciones son parte del encanto; sientes cada explosión del motor. La entrega de par es inmediata desde bajas vueltas, lo que la hace muy divertida en carreteras secundarias. Sin embargo, los frenos de tambor exigen anticipación y el chasis puede sentirse algo flexible si se le exige demasiado en curvas rápidas. Es una moto que te obliga a estar presente, a escucharla y a entender sus ritmos.

La Era de Hinckley (Speed Triple 1050): Aquí la experiencia es radicalmente distinta. El motor tricilíndrico es una joya de la ingeniería. Ofrece lo mejor de dos mundos: el par motor de un bicilíndrico en bajos y la estirada de un tetracilíndrico en altos. El sonido es un aullido metálico adictivo. La posición de conducción es agresiva, cargando peso en el tren delantero, lo que te da una confianza total para atacar curvas. Es una moto precisa, rápida y con una frenada potente gracias a sus pinzas radiales. Es adrenalina pura envuelta en un diseño minimalista.

Clásicos Modernos (Bonneville T120 1200): Esta moto es el equilibrio perfecto. Al conducirla, tienes la sensación visual de estar en los años 60, pero con la suavidad de una moto del siglo XXI. El acelerador electrónico (Ride-by-Wire) hace que la respuesta sea sedosa. El motor de 1.200 ccm tiene un empuje contundente que permite adelantar con total seguridad sin necesidad de bajar marchas. Es una moto ideal para pasear por la ciudad con estilo o para realizar rutas de fin de semana con un confort sorprendente.

Comparativa de sensaciones:

  • Vibraciones: Altas en Meriden, casi inexistentes en las modernas de Hinckley (gracias a los ejes de equilibrado).
  • Sonido: El "thump-thump" de los twins clásicos frente al silbido y aullido de los triples modernos.
  • Manejo: Las clásicas son intuitivas y ligeras; las modernas son precisas y tecnológicas.

En definitiva, una Triumph no se conduce solo con las manos, sino con el corazón. Ya sea gestionando el avance del encendido en una clásica o disfrutando del control de tracción en una moderna, la conexión entre hombre y máquina es siempre directa y honesta.

Diseño y Filosofía

El diseño de Triumph ha sido siempre una declaración de principios: la forma sigue a la función, pero con una elegancia intrínsecamente británica.

Edward Turner fue el arquitecto de la estética Triumph. Su filosofía se basaba en la limpieza de líneas. El motor no era solo una pieza mecánica, sino el corazón estético de la motocicleta. Los depósitos en forma de lágrima, los escapes tipo "peashooter" (cerbatana) y el uso extensivo del cromo crearon una imagen que hoy asociamos instantáneamente con la palabra "motocicleta".

La Bonneville introdujo esquemas de pintura bitono que se han vuelto legendarios, como el "Tangerine Dream". Cada detalle, desde el diseño de las aletas de refrigeración hasta la forma del asiento, buscaba una armonía visual que pocas marcas han logrado igualar.

En la era moderna, Triumph ha sabido reinterpretar su pasado sin caer en la caricatura. El diseño de la gama Modern Classics es un ejercicio de ocultación magistral: los cuerpos de inyección están diseñados para parecer carburadores Amal, y el radiador de la refrigeración líquida se integra de forma casi invisible entre los tubos del chasis. Esta obsesión por la estética permite que un motorista actual disfrute de la tecnología punta sin renunciar a la silueta clásica.

Por otro lado, la Speed Triple rompió con todo lo establecido. Su diseño "naked" no fue solo una cuestión de quitar plásticos, sino de celebrar la mecánica bruta. Los faros dobles, que inicialmente fueron una solución de emergencia para las carreras, se convirtieron en su rasgo más distintivo, otorgándole una mirada animal y agresiva que definió a toda una generación de moteros urbanos.

Elementos de diseño icónicos:

  • El logotipo: La tipografía cursiva de Triumph, que ha evolucionado sutilmente pero mantiene su esencia desde principios del siglo XX.
  • Los escapes: Desde los rectos de las Café Racer hasta los escapes elevados de las Scrambler.
  • El depósito: Con sus almohadillas laterales para las rodillas, un detalle funcional que se ha convertido en un sello de estilo.

La filosofía de Triumph es la de la individualidad. No buscan ser la moto más vendida, sino la más deseada por aquellos que valoran el carácter, la historia y el diseño atemporal.

Competición y Cultura

La marca Triumph está indisolublemente ligada a la cultura popular y al mundo de las carreras.

Éxitos en competición:

  • Isla de Man TT: Triumph ha cosechado innumerables victorias en el mítico Tourist Trophy. Desde los éxitos de los años 20 hasta la dominación de la Trident en los 70 (la famosa "Slippery Sam" ganó cinco años consecutivos la clase de producción).
  • Récords de velocidad: El nombre Bonneville no es casualidad. Durante los años 50 y 60, motores Triumph propulsaron los vehículos más rápidos del mundo en las salinas de Utah, superando las 200 mph (320 km/h).
  • Motocross y Scrambling: En EE. UU., las Triumph eran las reinas de las carreras en el desierto. Pilotos como Bud Ekins demostraron que estas motos británicas podían soportar el castigo más duro fuera del asfalto.

Icono cultural: Triumph es la marca de los rebeldes. Marlon Brando en "The Wild One" y Steve McQueen en "La Gran Evasión" cimentaron la imagen de Triumph como la moto del hombre libre y aventurero. McQueen, un consumado piloto, prefería sus Triumph personales para competir en eventos como los Seis Días Internacionales de Enduro (ISDT).

En España, la cultura Triumph ha crecido exponencialmente en las últimas décadas. El auge de eventos como el Distinguished Gentleman's Ride o festivales como Wheels & Waves (en la cercana Biarritz) ha puesto a las Triumph en el centro de la escena "custom" y "heritage". Clubes de propietarios en Madrid, Barcelona, Valencia y el País Vasco mantienen viva la llama, organizando rutas y encuentros donde las Meriden clásicas comparten espacio con las Hinckley más modernas.

La conexión con Serveta en Éibar también dejó una huella cultural. Para muchos motoristas españoles de cierta edad, Triumph representaba ese objeto de deseo inalcanzable durante años, que finalmente llegó de la mano de una industria nacional que luchaba por modernizarse. Esa mezcla de nostalgia y respeto por la mecánica robusta sigue presente en las concentraciones de motos clásicas por toda la geografía española.

Resumen y Conclusión

Triumph es mucho más que un fabricante de motocicletas; es un pilar de la historia del motor que ha sabido navegar por éxitos mundiales y crisis profundas para emerger más fuerte que nunca. Desde sus raíces en Coventry hasta su renacimiento en Hinckley, pasando por su significativa etapa de colaboración con Serveta en España, la marca ha mantenido una coherencia envidiable.

Para el comprador potencial, las claves son claras:

  • La Bonneville T120 (Meriden) es la inversión definitiva para el coleccionista, pero requiere compromiso y conocimientos mecánicos.
  • La 6T Thunderbird ofrece el sabor clásico con un enfoque más relajado y precios más contenidos.
  • La T160 Trident es una pieza de ingeniería sublime para quienes buscan algo diferente al omnipresente bicilíndrico.
  • La Speed Triple es la opción para quienes buscan prestaciones modernas con un diseño que no pasa de moda.
  • La gama Modern Classics (T100/T120 de Hinckley) es el punto de entrada ideal para disfrutar de la estética clásica con la tranquilidad de la tecnología actual.

En España, poseer una Triumph es formar parte de una comunidad que valora la elegancia, el rendimiento y, sobre todo, el carácter. Ya sea una unidad superviviente de los años de Éibar o una flamante tricilíndrica de última generación, cada Triumph cuenta una historia de rebeldía y excelencia técnica.

Classic Trader ofrece actualmente 8 ofertas de motocicletas Triumph, desde iconos de Meriden meticulosamente restaurados hasta clásicos modernos listos para la carretera. Encuentra hoy tu pedazo de historia británica y empieza a escribir tu propio capítulo sobre dos ruedas.