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Comprar moto DOT
Desde 1903, DOT ha representado la ingeniería británica de Manchester, revolucionando el trial y el motocross con su lema "Devoid of Trouble". Estas ligeras máquinas de dos tiempos son hoy rarezas codiciadas por coleccionistas que buscan autenticidad histórica y un rendimiento purista en el campo.
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1951 | DOT 200 RST
75 Jahre alter Rarität. Kein zweites Exemplar in Deutschland bekannt
Referencias de anuncios de "DOT" en Classic Trader
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1927 | DOT 350
Stripped Scrambler 197CC NOT 350 1953 NOT 1927
Historia y Legado
La historia de DOT (Dot Cycle and Motor Manufacturing Company) es un capítulo fundamental en la historia industrial de Manchester. Fundada en 1903 por Harry Reed en Salford, la empresa comenzó fabricando bicicletas antes de pasar rápidamente al mundo de los vehículos motorizados. Reed no era solo un fabricante, sino también un piloto de éxito, un hecho que definiría el ADN de la marca durante décadas. En 1907, DOT presentó su primera motocicleta, equipada con un motor de otro fabricante, una estrategia que se convertiría en una seña de identidad de la marca.
El nombre "DOT" se comercializó con el famoso eslogan "Devoid of Trouble" (libre de problemas). En una época en la que el motociclismo solía ser sinónimo de averías mecánicas, esta era una afirmación audaz. Sin embargo, DOT la respaldó con una ingeniería robusta y un enfoque en la fiabilidad probada en competición. El propio Harry Reed demostró la destreza de sus máquinas al ganar la clase de cilindros múltiples en el Isle of Man TT en 1908, sentando las bases de la reputación de DOT como una marca de alto rendimiento.
Durante los años de entreguerras, DOT amplió su gama para incluir una variedad de máquinas de carretera, desde modelos ligeros para el día a día hasta potentes monturas deportivas con motores de JAP, Villiers, Blackburne y Python (Rudge). Como muchos fabricantes británicos, DOT sufrió durante la Gran Depresión de los años 30 y la producción cesó casi por completo antes de la Segunda Guerra Mundial.
El renacimiento de la marca después de 1945 bajo la dirección de Burnard Scott Wade marcó el comienzo de la edad de oro de DOT en el sector del fuera de carretera. Wade identificó astutamente la creciente popularidad del trial y el motocross (entonces llamado scrambles) y orientó la empresa hacia la especialización en máquinas de competición ligeras de dos tiempos. Mientras los grandes fabricantes británicos como BSA o Norton seguían confiando en los pesados motores de cuatro tiempos, DOT apostó por la agilidad y sencillez del motor Villiers de dos tiempos. Este enfoque permitió a DOT dominar la escena del trial británico en las décadas de 1950 y 1960.
En España, la historia de DOT es especialmente interesante debido a su rivalidad con las marcas locales que surgirían más tarde. Durante los años 50 y principios de los 60, las DOT eran las máquinas a batir en las competiciones internacionales de trial. Sin embargo, la llegada de marcas españolas como Bultaco, Montesa y Ossa a mediados de los 60 cambió el panorama. Estas marcas españolas, inspiradas en parte por la ligereza de las máquinas británicas como DOT, acabaron dominando el mercado mundial del trial, lo que supuso un gran desafío para la marca de Manchester. Hoy en día, los coleccionistas españoles aprecian las DOT como las precursoras de la revolución del trial que España lideraría años después.
Aspectos Destacados y Características
¿Qué hace que una motocicleta DOT clásica sea tan atractiva para el coleccionista moderno en España? El principal atractivo es el enfoque de la marca en el rendimiento ligero y la sencillez funcional. En un mercado a menudo dominado por máquinas pesadas, las DOT destacan como herramientas puras diseñadas específicamente para el campo.
Un modelo definitorio es la DOT 200 RST (Road, Scramble, Trial), introducida en 1951. Esta máquina era la polivalente definitiva de su época. Contaba con un motor Villiers de 197 cc, un chasis ligero de tubo de acero y un diseño que permitía ir con ella hasta la competición, competir al más alto nivel y luego volver a casa por carretera. Para el entusiasta moderno, la RST representa el punto de entrada perfecto al mundo del trial clásico, ofreciendo un peso manejable (unos 95 kg) y una sencillez mecánica que la hace un placer de mantener.
Técnicamente, DOT solía ir por delante en el sector de las motos ligeras. Fueron de los primeros en adoptar horquillas delanteras telescópicas y, más tarde, suspensión trasera por basculante, en una época en la que muchos competidores seguían usando chasis rígidos o horquillas de paralelogramo primitivas. Este compromiso con el desarrollo de la suspensión fue crucial en el mundo del trial, donde la tracción y el control del piloto son primordiales.
Otro aspecto destacado es la capacidad de personalización que ofrecía DOT. Al ser un fabricante pequeño, podían atender las preferencias individuales de los pilotos, ofreciendo diferentes puestas a punto del motor, relaciones de cambio y tamaños de depósito. Esto significa que muchas DOT que se encuentran hoy en el mercado tienen especificaciones únicas, que a menudo reflejan los requisitos de competición de su propietario original.
La estética de una DOT es de una elegancia robusta. Los depósitos estrechos, los sistemas de escape elevados y la carrocería mínima no son solo por estética; están diseñados para soportar los rigores del uso fuera de carretera. Los colores clásicos rojo y negro o verde y plata son instantáneamente reconocibles y evocan la atmósfera de las competiciones de trial de los años 50.
Datos Técnicos
La siguiente tabla detalla las especificaciones de la emblemática DOT 200 RST, el modelo que definió el éxito de la marca tras la guerra.
A lo largo de los años 50 y 60, DOT utilizó varias versiones del motor Villiers, incluyendo las unidades 6E, 8E y 9E. Los modelos de competición posteriores, como la DOT Demon y la White Ghost, a menudo contaban con motores de 250 cc (Villiers o Sachs) que entregaban hasta 18 CV, ajustados específicamente para el mundo del motocross.
Panorama del Mercado y Consejos de Compra
El mercado de las motocicletas DOT en España es exclusivo y está formado por coleccionistas que valoran la historia del trial británico. Aunque son menos comunes que las marcas españolas, existe un interés creciente por estas máquinas como las "abuelas" del trial moderno.
Estructura de Precios en España (2024-2025)
Los precios de las máquinas DOT en España reflejan su rareza y su valor histórico como piezas de colección internacionales.
- Modelos de competición restaurados (Estado 1-2): Una DOT 200 RST perfectamente restaurada o una Demon de los últimos años puede oscilar entre los 4.500 € y los 7.000 €. Las unidades con historial de competición documentado pueden superar estas cifras.
- Buen estado original (Estado 3): Máquinas sólidas y listas para rodar con una pátina agradable suelen venderse por entre 3.000 € y 4.500 €. Estas suelen ser las mejores opciones para quienes pretenden participar en triales de clásicas.
- Proyectos de restauración: Máquinas incompletas o para restaurar se pueden encontrar ocasionalmente por entre 1.500 € y 2.500 €. Hay que tener en cuenta que conseguir piezas específicas de DOT (depósitos, guardabarros) desde el Reino Unido puede ser costoso.
Qué tener en cuenta al comprar
- Integridad del chasis: Los chasis de las DOT fueron diseñados para el campo y muchos han tenido una vida dura. Inspecciona el chasis cuidadosamente en busca de grietas, especialmente alrededor de la pipa de dirección y los soportes del motor. Busca signos de soldaduras mal hechas.
- Autenticidad del motor: Dado que los motores Villiers fueron usados por muchos fabricantes, es común encontrar DOT con motores que no son los originales. Comprueba los números de motor con el chasis para asegurar que son correctos para la época. Un motor posterior puede mejorar el rendimiento, pero restará valor de colección.
- Piezas específicas: Las piezas más difíciles de encontrar para una DOT son los depósitos de combustible y los asientos originales. Si faltan o están muy dañados, es posible que tengas que recurrir a la fabricación artesanal o a la importación desde Inglaterra.
- Estado de la suspensión: Las horquillas telescópicas diseñadas por DOT son sencillas pero pueden sufrir desgaste en los casquillos y retenes. Comprueba que no haya holguras excesivas ni fugas de aceite.
- Documentación: En España, matricular una moto clásica sin papeles puede ser un proceso burocrático complejo. Es preferible buscar unidades que ya tengan matrícula histórica española o que conserven su documentación original extranjera (como el V5 inglés) para facilitar el proceso de matriculación como vehículo histórico.
Experiencia de Conducción y Rendimiento
Conducir una DOT es una experiencia visceral que te transporta a la época dorada del trial británico. El motor Villiers de dos tiempos arranca con su característico sonido metálico y una nube de humo azul, estableciéndose en un ralentí rítmico. Desde el momento en que metes la primera marcha, la moto se siente increíblemente ligera y manejable, un contraste total con las pesadas cuatro tiempos de la misma época.
La manejabilidad es donde la DOT realmente brilla. La geometría está diseñada para la precisión a baja velocidad, lo que la hace excepcionalmente fácil de equilibrar y maniobrar en zonas estrechas. En un recorrido de trial, la moto se siente como una extensión del cuerpo, respondiendo al más mínimo cambio de peso del piloto. La entrega de potencia es lineal y predecible, con suficiente par a bajas vueltas para subir pendientes resbaladizas sin perder tracción.
En carretera, la DOT está menos en su elemento pero sigue siendo encantadora. Con desarrollos de trial, no es una máquina para viajes largos, pero para un paseo por una carretera secundaria es pura diversión. Las vibraciones del motor monocilíndrico son notables pero añaden carácter a la experiencia. Te encuentras trabajando con el cambio para mantener el motor en su zona óptima, disfrutando de la sinfonía mecánica de la unidad Villiers.
Los frenos son típicos de la época: adecuados para el campo pero requieren una mano firme y mucha anticipación en carretera. Los tambores de 6 pulgadas proporcionan una deceleración progresiva más que una potencia de frenado instantánea. Sin embargo, para el uso previsto de estas máquinas, los frenos cumplen perfectamente su función.
En definitiva, una DOT ofrece una experiencia de conducción pura y sin adulterar. No hay ayudas electrónicas ni sistemas complejos; solo tú, la máquina y el terreno. Es una moto que recompensa la habilidad y la sensibilidad mecánica, proporcionando un nivel de satisfacción que las motos modernas a menudo no logran igualar.
Diseño y Estética
El diseño de una DOT es una lección de minimalismo funcional. Cada línea y cada componente tiene una razón de ser. El depósito de combustible estrecho y en forma de lágrima está diseñado para permitir que el piloto se mueva libremente sobre la moto, mientras que el escape elevado mantiene el silencioso alejado de las rocas y el agua.
El uso de aluminio y aleaciones ligeras para los guardabarros y las tapas del motor le da a la moto un aspecto de alta calidad y propósito. El logotipo de DOT, con su tipografía distintiva, es una insignia de honor en el mundo del fuera de carretera, representando a una marca que nunca tuvo miedo de seguir su propio camino.
Para el coleccionista español, el atractivo estético de una DOT reside en su autenticidad. Estas motos parecen recién salidas de una zona de trial embarrada en Inglaterra. Ya sea con los colores clásicos de fábrica o mostrando las cicatrices de una larga carrera en competición, una DOT tiene una presencia que impone respeto. Es un diseño que ha envejecido con elegancia, permaneciendo tan evocador hoy como lo fue en los años 50.
Restauración y Escena de Clubes
Poseer una DOT en España significa formar parte de una comunidad pequeña pero apasionada de entusiastas de las clásicas británicas. Aunque no hay un club específico de DOT en España, los propietarios suelen estar activos en clubes de motos clásicas generales o en asociaciones de trial de clásicas.
La restauración de una DOT es un proyecto gratificante. Dado que los componentes mecánicos son en gran parte Villiers, las piezas para el motor y la caja de cambios están disponibles a través de especialistas en el Reino Unido como Villiers Services. Esto hace que la DOT sea una de las clásicas británicas más prácticas de mantener en funcionamiento. Sin embargo, el desafío reside en las piezas del chasis y la carrocería. Muchos propietarios disfrutan del proceso de búsqueda en ferias de clásicas como Auto Retro en Barcelona o la Classic Moto en el Jarama.
España ofrece numerosas oportunidades para usar tu DOT como se merece. Los triales de clásicas son muy populares en nuestro país, y participar con una DOT es una forma fantástica de rendir homenaje a la herencia de la marca y experimentar la filosofía "Devoid of Trouble" de primera mano en nuestros terrenos.
Resumen
La motocicleta DOT es un verdadero icono de la historia del trial británico con un legado significativo que resuena en España. Desde sus raíces en Manchester hasta su dominio en las zonas de trial de los años 50, la marca representa un periodo de innovación y pasión deportiva. Para el comprador español, una DOT ofrece una entrada accesible, fiable y con un carácter inmenso al mundo del motociclismo clásico.
Ya sea que busques una máquina de trial clásica competitiva, una adición única a una colección o simplemente una pieza de la historia de la ingeniería británica para disfrutar en una tarde soleada, la DOT cumple. Es una máquina que hace honor a su nombre, proporcionando una experiencia de conducción que es verdaderamente "libre de problemas" y llena de alma.
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