Lola T70 coches clásicos en venta
El Lola T70, creado en 1965 por el fabricante británico Lola Cars, es un prototipo de competición que destaca por su chasis monocasco de aluminio y el uso habitual de potentes motores V8 estadounidenses. Esta combinación lo posiciona como referencia de ingeniería y prestaciones en el mundo de los deportivos de los años 60.
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1967 | Lola T70
Lola T70 Mk3B Spyder
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1969 | Lola T70
UK ROAD REGISTERED
1969 | Lola T70
1969 | Lola T70
1967 | Lola T70
LOLA T70 MKB3
1965 | Lola T70
Lola T70 Mk1
1966 | Lola T70
1966 Lola T70 Mk II Spyder
1966 | Lola T70
1966 Lola T70 Mk2 Spyder
1967 | Lola T70
1967 Lola T70 Mk III Coupé
1979 | Lola T70
1966 | Lola T70
Lola T70 MK2 Rennwagen
1966 | Lola T70
1969 | Lola T70
Lola T70 MK3B
Lola T70 Vehículos clásicos: Precios y valores de mercado
Historia y génesis del Lola T70
A mediados de los años 60, la FIA modificó las regulaciones de los deportivos, abriendo la puerta a nuevos prototipos de competición. Lola, bajo la dirección de Eric Broadley, presentó el T70 en 1965 como respuesta a la necesidad de un coche ligero pero robusto. El chasis monocasco de aluminio ofrecía una resistencia estructural sin igual en la categoría, y la adopción de motores V8 americanos permitió a la T70 competir frente a gigantes como Ford y Ferrari en los campeonatos de resistencia de la época. El T70 debutó rápidamente en circuitos europeos y americanos, convirtiéndose en una presencia habitual en pruebas como las 24 Horas de Daytona y la Can-Am.
Evolución de la gama Lola T70
El Lola T70 sucedió al Lola Mk6, introduciendo importantes avances en chasis y motorización. Se desarrollaron varias versiones: el MKI como primera iteración, el MKII con mejoras técnicas en suspensión y refrigeración, el MKIII que optimizó el diseño para carreras de larga distancia y finalmente el Mk IIIb, centrado en prestaciones superiores y aerodinámica mejorada para cumplir con las exigencias de la FIA en 1969. Cada versión supuso una evolución clara, respondiendo a la competitividad extrema de la época.
Particularidades y cifras relevantes del Lola T70
El uso de chasis monocasco de aluminio, una novedad absoluta en su segmento, redujo considerablemente el peso y mejoró la rigidez general, clave para la estabilidad a alta velocidad. La elección de bloques V8 americanos permitía una fácil obtención de repuestos y garantizaba potencia bruta, superando en muchos casos los 500 CV según preparación. Otro aspecto único era la facilidad de adaptación del coche a distintos reglamentos y competiciones.
Datos técnicos del Lola T70
Ediciones especiales y modelos de colección del T70
El Lola T70 Mk IIIb representa la cúspide en cuanto a rareza y desarrollo técnico, diseñado específicamente para cumplir las normativas de 1969 y con mejoras aerodinámicas sustanciales. Algunos ejemplares cuentan con historia de competición en pruebas legendarias, lo que aumenta su interés para coleccionistas.
Puntos débiles y mantenimiento del Lola T70
No se han registrado debilidades comunes específicas, pero como cualquier coche de competición de los años 60, requieren atención constante al sistema de lubricación, refrigeración y a los elementos de suspensión. Los recambios para motores V8 americanos siguen disponibles, pero la complejidad del chasis de aluminio exige especialistas en restauración.
Motor, prestaciones y comportamiento dinámico
Gracias a la ligereza del monocasco de aluminio y la potencia de los V8 americanos, el Lola T70 ofrecía aceleraciones fulgurantes y una velocidad punta que superaba ampliamente los 300 km/h en las versiones más radicales. La suspensión independiente y la geometría efectiva proporcionaban un comportamiento muy estable en circuito, lo que se traducía en numerosas victorias en carreras de resistencia. La caja de cambios manual de cinco relaciones era precisa pero requería manos expertas debido a la brutal entrega de potencia. El MKIII destaca como modelo más popular por su equilibrio entre prestaciones y fiabilidad, seguido muy de cerca por el Mk IIIb gracias a sus mejoras aerodinámicas y exclusividad.
Diseño, acabados y detalles del Lola T70
El T70 fue una obra del diseñador Eric Broadley, caracterizada por líneas bajas, aerodinámicas, grandes tomas de aire delanteras y pasos de rueda pronunciados. El interior era espartano, orientado exclusivamente al uso en circuito, con instrumentación sencilla y mandos básicos para el piloto. La carrocería podía personalizarse en colores propios del equipo, y se ofrecían materiales ligeros para cada panel. Algunos vehículos incorporaban sistemas de repostaje rápido y extractores de aire, pensados para ganar segundos en boxes.
Otros aspectos relevantes
El Lola T70 también fue protagonista en el cine, luciendo carrocería en el rodaje de películas de automovilismo. Su versatilidad le permitió competir tanto en resistencia mundial (FIA) como en la popular Can-Am norteamericana.
Resumen del Lola T70
El Lola T70 es un exponente de pesos ligeros, motores descomunales y soluciones técnicas audaces para la época. Sus distintas versiones ofrecen un recorrido histórico por la ingeniería de competición de la década de 1960, mientras que la demanda actual refleja el interés continuado en modelos con pasado de competición y singularidad técnica.
