Lola T310 coches clásicos en venta
El Lola T310 es un deportivo prototipo británico desarrollado para dominar la serie Can-Am de 1972, conocido por su potencia bruta, diseño vanguardista y su estatus único como uno de los vehículos de carreras más extremos de la época.
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1972 | Lola T310
Auktion #668 Classic + Race Cars, 29.10.2016
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Crear anuncioLola T310 Vehículos clásicos: Precios y valores de mercado
Historia e introducción del Lola T310
El Lola T310 fue el intento del constructor británico Lola de conquistar el campeonato Can-Am en la temporada 1972, el apogeo de los grandes prototipos con motores de enorme cilindrada. Diseñado por Eric Broadley, este coche formaba parte de la categoría Group 7, lo que permitía un desarrollo casi sin restricciones técnicas. El T310 continuaba la línea innovadora de Lola, apostando por la máxima eficiencia aerodinámica y motorizaciones de gran potencia, con una construcción completamente pensada para el rendimiento en pista. Conocido por su perfil extremadamente bajo y sus proporciones radicales, el T310 marcó un capítulo exclusivo en la historia de los sport prototipos internacionales.
Historia de la serie y evolución del modelo
El T310 no tuvo un predecesor directo lógico en la gama Lola, ya que representó la interpretación más extrema de la marca en el universo Can-Am tras las experiencias con los T70 y T160. La serie Can-Am obligaba a los fabricantes a reinventar soluciones continuamente, y el T310 fue la respuesta de Lola a los desafíos técnicos del momento. Aunque sólo se construyó una unidad, su herencia influyó en los desarrollos posteriores de la marca, especialmente en lo referente a aerodinámica y chasis ultraligeros.
Particularidades y datos destacados del Lola T310
Con un chasis monocasco ultraligero, una anchura de 2,17 metros y una altura mínima que reducía la resistencia aerodinámica, el T310 estaba propulsado por un motor Chevrolet V8 Big Block de 8,3 litros que sobrepasaba los 810 CV. La relación peso-potencia era extrema, con 780 kg de masa en vacío. Nombres como David Hobbs y Bobby Rahal están ligados a los mandos de este brutal deportivo, considerado uno de los más radicales desarrollados para la Can-Am.
Datos técnicos del Lola T310
Ediciones especiales y versiones de coleccionista
El Lola T310 fue un coche construido en una única unidad, por lo que no existen versiones especiales en el sentido convencional. Su exclusividad reside en que fue y sigue siendo un ejemplar irrepetible, pensado exclusivamente para la competición al máximo nivel del Can-Am.
Puntos débiles y cuestiones a considerar
Como ocurre con todos los prototipos de competición diseñados sin concesiones para la resistencia y el máximo rendimiento, el T310 exige una atención meticulosa en el mantenimiento del motor, especialmente en la gestión térmica del gran V8, así como en la integridad estructural del chasis monocasco. La escasez de piezas originales y el know-how necesario para mantenerlo hacen que cualquier intervención técnica requiera especialistas experimentados en sport prototipos históricos.
Motor, prestaciones y comportamiento dinámico
El corazón del T310 es un brutal V8 Big Block Chevrolet, entregando más de 810 CV, lo que, sumado al bajo peso y a una aerodinámica extrema, aseguraba unas aceleraciones demoledoras y una velocidad máxima de referencia en su época. La anchura de ejes y el centro de gravedad bajo aportaban una estabilidad sobresaliente en curvas rápidas, imprescindible en los velocísimos circuitos de la Can-Am. La transmisión era manual y robusta, diseñada para soportar el imponente par motor. Modelos destacados: Lola T310 (único ejemplar, especificación Group 7 Can-Am, más de 810 CV, chasis monocasco).
Interior, confort y diseño exterior
Obra del reconocido diseñador Eric Broadley, el T310 apostaba por un diseño funcional pensado únicamente para el rendimiento en pista. El habitáculo era estrictamente minimalista, con instrumentación básica y asientos baquet adaptados a las necesidades del piloto. El exterior está dominado por líneas afiladas, un perfil ultra bajo y grandes tomas de aire, todo ello optimizado para gestionar la mecánica y el flujo aerodinámico. Los materiales empleados eran muy ligeros, priorizando resistencia y ligereza, con acabados propios de prototipo de competición. No existían opciones de colores o acabados de confort, cada elemento respondía solo a la función competitiva.
Otros aspectos relevantes
El Lola T310 es un superviviente de la era más radical del automovilismo, y su presencia es habitual solo en museos especializados y eventos de automóviles históricos. Su diseño influyó en generaciones posteriores de coches de pista y su configuración sigue siendo objeto de estudio para ingenieros y aficionados a los sport prototipos clásicos.
Resumen final
El Lola T310 representa la culminación del espíritu de los prototipos británicos en la competición Can-Am, encarnando la innovación, la potencia sin restricciones y una visión radical del automovilismo puro. Su condición de unidad única, la herencia de Lola en competición y el diseño orientado a la máxima eficiencia lo posicionan como uno de los coches de carreras más singulares desarrollados en la década de los setenta.