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Lola T90 coches clásicos en venta

El Lola T90 destaca como un chasis legendario dentro de la historia de las carreras IndyCar. Diseñado para la competición pura, es conocido especialmente por su victoria en las 500 Millas de Indianápolis de 1966 con Graham Hill al volante. Equipado con avanzados motores Ford V8 o el potente Offenhauser turboalimentado, el T90 es un referente de la ingeniería de competición de los años 60.

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Imagen 1/36 de Lola T90/00 (1990)

1990 | Lola T90/00

1990 Lola-Chevrolet T90/00

Precio a peticiónhace 3 años
🇬🇧
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Imagen 1/4 de Lola T90 (1990)

1990 | Lola T90

Auction: Sports & Racing Cars - Imola 28 August 2021

Precio a peticiónhace 4 años
🇮🇹
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Lola T90 Vehículos clásicos: Precios y valores de mercado

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Historia del Lola T90

El Lola T90 fue desarrollado específicamente para el campeonato USAC IndyCar, consolidando el prestigio de Lola Cars en la escena estadounidense. Su mayor hito fue la victoria en las 500 Millas de Indianápolis en 1966, un logro que subrayó tanto la calidad de su diseño como la destreza de su piloto, Graham Hill. El T90 ejemplifica la transición tecnológica de mediados de los años 60 en los monoplazas de American Open Wheel, adoptando motores potentes y soluciones aerodinámicas para desafiar a los competidores tanto locales como internacionales.

Evolución y antecedentes del modelo

La serie T de Lola marcó la evolución de la marca en distintas disciplinas, y el T90 representa una cúspide en la incursión de los británicos en IndyCar. El predecesor inmediato fue el Lola T80, que sentó las bases mecánicas y estructurales sobre las cuales el T90 perfeccionó chasis, suspensión y opciones de motorización. Aunque no tuvo un verdadero 'sucesor' directo, su espíritu se mantuvo en modelos posteriores como el T150 y T160, enfocados ya en el crecimiento de Lola en Estados Unidos.

Aspectos destacados del Lola T90

El T90 se caracteriza por su versatilidad mecánica, permitiendo montar tanto el Ford Indy V8 atmosférico como el compacto y potente motor Offenhauser turbo. Esta flexibilidad fue clave para adaptarse a las exigencias de las carreras estadounidenses. Además, la victoria en Indianápolis le confirió estatus de referencia para ingenieros y equipos en términos de fiabilidad, manejo y potencial de desarrollo.

Datos técnicos del Lola T90

Ediciones especiales y versiones coleccionables del T90

La unidad de Lola T90 que venció en las 500 Millas de Indianápolis de 1966 es considerada una pieza única, no solo por su valor histórico sino también por haber sido pilotada por Graham Hill, ganador de la Triple Corona del automovilismo.

Puntos débiles y cuestiones de mantenimiento

No existen datos registrados sobre puntos débiles recurrentes específicos del Lola T90. No obstante, al tratarse de un coche de competición de los años 60, la disponibilidad de recambios y el acceso a tecnología original pueden ser retos relevantes para su restauración y cuidado.

Motor, prestaciones y comportamiento dinámico

El Lola T90 fue diseñado para exprimir al máximo la potencia de motores de alto rendimiento en circuitos ovales de alta velocidad. El Ford V8, con sus cifras de hasta 500 CV, junto al chasis ligero y la suspensión calibrada específicamente, ofrecía aceleraciones contundentes y estabilidad a altas velocidades. La opción Offenhauser turbo incrementaba la potencia y el par, siendo especialmente apreciada por equipos con inclinación por la tecnología turboalimentada. Modelos destacados: T90 Ford Indy V8, T90 Offenhauser Turbo – ambas variantes sobresalieron por su capacidad de adaptación a diversas estrategias de carrera y rendimiento bajo condiciones extremas.

Diseño interior, comodidad y acabados del T90

Fiel a su enfoque puramente competitivo, el Lola T90 prescindía de cualquier concesión a la comodidad, centrando su diseño en la funcionalidad y la ligereza. El monocasco, realizado en materiales de alta resistencia, integraba una posición de conducción baja y comandos accesibles para el piloto. Los acabados, materiales y detalles estaban dictados por la seguridad y optimización del peso, como era habitual en los monoplazas de su época.

Otros aspectos de interés sobre el Lola T90

El T90 contribuyó a la reputación internacional de Lola como fabricante de chasis competitivos y fiables, especialmente en el entorno estadounidense, que hasta entonces estaba dominado por marcas locales. Además, exponentes del automovilismo como Graham Hill aportaron visibilidad e interés internacional a este modelo.

Resumen del Lola T90

El Lola T90 es sinónimo de innovación en el automovilismo de competición de los años 60. Su récord en Indianápolis, la dualidad de motorizaciones y su rol en la historia de Lola lo convierten en un modelo icónico y exclusivo en el ámbito de los coches clásicos de carreras.