1993 | BMW M5
E34 - Original Mileage - Fully documented history - Incl toolkit
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“Este M5 simplemente sigue creando grandes experiencias.” — Jörg Weidinger (BMW M)
Imagina esto: es 1993. Eres un banquero alemán con una ligera inclinación a conducir rápido de manera antisocial, pero no quieres que los vecinos vean que en realidad eres un psicópata. Ahí es exactamente donde entra el E34 M5. Por fuera, parece un coche que llega puntualmente al Rotary Club, pero bajo el capó se encuentra un motor inline-six de 3,6 litros tomado directamente del legendario superdeportivo M1. Este fue el último M5 construido realmente a mano por un grupo de hombres tercos en Garching que se negaron a escuchar a los contables. ¿El resultado? Una máquina que simplemente funciona.
Y hablemos de esas llantas. Las “M-System” Turbinas. El transeúnte promedio probablemente piensa que robaste tapas de ruedas de una lavadora vieja, pero en realidad están diseñadas para empujar aire fresco a los frenos mientras atraviesas la Autobahn a 250 km/h. Esa es la esencia del E34 M5: forma sobre función absoluta. Nada de alerones llamativos ni cuatro escapes del tamaño de un desagüe; solo un sutil “gentleman’s express” con el alma de un monstruo de circuito. Es el puente perfecto entre los días en que realmente tenías que saber conducir y la era en que los ordenadores decidieron que lo sabían mejor que tú. Es un coche con cojones… pero con corbata.
Ahora, este ejemplar en Diamant Schwarz Metallic. Con solo 72.000 kilómetros en el odómetro, este M5 está apenas despierto. Comenzó su vida en Japón, donde los coches se pulen más que los dientes, y llegó a nuestro showroom a través de un coleccionista danés. El estado es tan terroríficamente bueno que te enamorarás al instante, y el kit de herramientas en el maletero es más completo que un quirófano promedio. Olvídate de Bitcoin o de invertir en soja; este es un pedazo tangible de historia automovilística que solo gana valor mientras disfrutas del glorioso motor S38. Es raro, hecho a mano y tremendamente genial. Quien todavía dude a estas alturas, probablemente se merece un Prius.
¡Deje que expertos inspeccionen este vehículo!